La Tercera Edad.


100_3584 - Version 3

Hace varios días me llegaron un par de correos referentes a la Tercera Edad. Es curioso, como ya llegué allí, muchos lo saben; por lo tanto desde hace un par de años me llegan 5 o 6 semanales, es decir, casi a diario. Me molestan mucho y si me estás leyendo, por favor, te pido que no me los mandes más.

En todos ellos, los familiares o amigos que los envían, hacen la propaganda previa que todos conocemos: “No dejes de leerlo!”; “Hermoso, Rafa”; “Es una maravilla!”; “No se te olvide mandarlo a todos!”; “Muy lindo y cierto”; “No dejes de distribuirlo”; “Te va a gustar”; “Maldito si rompes la cadena”… y cosas por el estilo.

Estos odiados correos, se encargan de describirte la belleza de lo que llaman Los Años Dorados y te recuerdan que ya no vales un carajo y que además… estás acabado, o casi.

Las frases, combinadas con fotografías de lindas aves e inigualables y verdes paisajes, dicen así:

“Ya me llegó mi Invierno, sabes?”

“El tiempo nos cogió desprevenidos…”

“El paso de los años no perdona…”

“Mis amigos están ya cansados y están volviéndose grises“…

“Como yo, se mueven más lentos… lerdos como dice la canción…”

“Algunos están en mejor forma, otros peor que yo y les veo el cambio…”

“Éramos jóvenes y vibrantes, sin embargo ya no…”

“Pero la edad se empieza a sentir y a notarse…”

“Ahora somos aquellas personas mayores que nunca pensamos que seríamos…”

“Llegamos al Ocaso de la Vida…”

“Siesta? Simplemente me quedo dormido donde esté sentado…”

“Déjame recordarte que te ha llegado tu invierno …”

“Queridos y siempre recordados amigos, estamos en la recta final…”

“Mis recuerdos de juventud… mis tesoros que no volverán!”

Pendejadas y más pendejadas! Y como dije antes, acompañadas de lindos pájaros y paisajes muy relajantes. Solo pendejadas!

Querido amigo, te estoy escribiendo, para recordarte, que como decía aquel viejo bolero: “Hay que vivir el presente, que nos importa el pasado”.

En la China, en ese país de cultura milenaria, cuando se le pregunta la edad a un anciano, se hace una reverencia y se le dice: “¿Cuál es tu gloriosa edad?”. Le ponen el adjetivo “gloriosa” porque, en su filosofía, si eres joven te queda mucho por vivir; y si eres “mayor”, ya empiezas a merecer la gloria, pues ya vas en bajada.

Pero vivo aquí y a mi nadie nunca me ha preguntado “¿Cuál es tu gloriosa edad?”. Por favor… ni me pregunten!

No soy filósofo, ni psicólogo, ni sociólogo, ni consejero, ni mucho menos experto nutricionista, ni preparador físico. Pero como tengo tantos años lidiando con mi vida y con lo que me rodea, además de con mi cuerpo y mi mente, me atrevo a aconsejarte multitud de cosas que se me vienen a la mente. Hazlas con tu pareja, o sin ella; tu escoges. Para facilitarme esta tarea, voy a hacerlo en una forma desordenada, pero ojalá firme y concisa.

Es difícil no tener ‘achaques’, pero en lo posible, trata de estar saludable y libre de enfermedades, manteniéndote en funcionamiento, muy activo, de manera que seas una persona ocupada, pero independiente. Debes ser autosuficiente; resuelve todas tus necesidades sin contar con otros para que lo hagan. Consume una dieta apropiada, haciendo ejercicio físico así como mental en forma permanente. La falta de ejercicio y de una nutrición adecuada, va a promover problemas cardiovasculares, hipertensión, diabetes, depresión, obesidad, demencia y hasta ceguera. A algunos, hasta les llega la sordera… como a mí!

Muchas personas de tercera edad son muy frágiles, física y mentalmente. Logros en el ámbito físico te proporcionan fortalecimiento del sistema muscular, aumento de la flexibilidad, estimulación de la circulación de la sangre, entrenamiento de la coordinación, mejora de la rapidez psicomotriz y de la resistencia. Logros relativos al bienestar psíquico te mejoran la sensación subjetiva de bienestar y de las capacidades de aprendizaje y memoria, te aumentan la autoestima y la capacidad de relación y contacto social. Recuerda que entre menos le pedimos al cerebro… menos nos dará, pues si las neuronas no se estimulan y no se activan, se deterioran.

Vemos a personas, no muchas, que teniendo una edad avanzada, se ven estupendamente bien; sencillamente se les ve un espíritu joven. Son “viejos jóvenes”, que han envejecido con éxito, son “viejos sabios” que tienen una vejez saludable a simple vista. Te gustaría ser uno de ellos? A mi sí!

Por otra parte, hay otros con vivencias catastróficas, depresión visible, envejecimiento patológico, problemas causados por un estilo de vida que han mantenido y que ya no tiene remedio. Te gustaría ser uno de ellos? A mi no!

Cierto doctor, de quien desafortunadamente se me escapa el nombre, diferenciaba entre “Ser Mayor” y “Sentirse Mayor”, reservando el primero de los términos para lo que llama la “Tercera Edad” y el segundo para la “Cuarta Edad”, en la cual, la ayuda y asistencia de amistades y principalmente de la familia cercana, se haría inevitable, además de necesaria. Que horror pertenecer a esta categoría!

No fumes! Eso ya no se usa carajo!

Evita el licor en exceso! Ojo, dije en exceso.

Cómprate una pequeña licuadora “BULLET” para hacer batidos de frutas congeladas, que incluyan piña, papaya, durazno, manzana, fresas, las que mezcladas con vegetales como cocombro, espinaca, apio, remolacha, zanahoria y muchas más, incorporadas con aceite de coco, te darán las vitaminas y minerales que necesitas en tu alimentación diaria. Puedes agregar algo de miel de abejas para endulzarle el sabor; el resultado final es delicioso! Hazlo sencillo para que no te de pereza y para que sea fácil; úsala a diario, religiosamente, al desayuno o a la cena.

Aléjate en lo posible de las harinas, eliminando parcialmente de tu dieta, el pan, las pastas, la papa, el arroz y los carbohidratos en general, así como los dulces y postres en exageración. Carnes rojas, una vez a la semana, preferiblemente menos que eso. Mucho pescado y algo de pollo. Disminuye desde hoy la cantidad en tus comidas. Esto, junto con un intenso programa de ejercicio, promoverá la pérdida de peso que has deseado por años. Toda la vida oímos y experimentamos que el sexo es maravilloso. Cierto, pero el día que te des cuenta que perdiste 20 o 30 libras… tendrás un orgasmo. Yo tuve varios.

Hazte miembro de un gimnasio o cómprate una bicicleta vieja; por lo menos empieza a caminar diariamente. Cuando me refiero al ejercicio, estoy hablando de hacerlo a un ritmo aeróbico, es decir, que requiera un esfuerzo adicional del corazón y los pulmones para aumentar el aporte de oxígeno. Nada de caminatas lentas, no! Deben ser vigorosas, balanceando los brazos con energía. Empieza tu nueva rutina de ejercicio… solo. No tienes necesidad de nadie. Anímate. Hacerlo con un amigo, solamente obstaculiza tu propósito, por aquello de la logística.

La disminución de los ingresos es uno de los fantasmas que suelen rondar a la gente mayor, pues no poder mantener el estándar de vida anterior, deprime a muchos. Por eso, mantén tu viejo auto, limpio; arregla a diario tu casa: ten siempre pequeños proyectos, destinados a embellecer tu entorno de vivienda. Trabaja en tu jardín, hermoso pasatiempo. Organiza tu vida de acuerdo a esto y levanta la cabeza; tu vales por lo que eres, por tu conocimiento, tu simpatía y tu aporte, no por la magnífica casa o el auto nuevo que tienes. Muy pocos te valoran solo por lo que posees; esos idiotas, no merecen ser tus amigos.

Es en la vejez cuando nos adueñamos del tiempo y ese es un logro importante, por lo tanto desarrolla con antelación hábitos de entretenimiento que no sean costosos. Tener pasatiempos que te despierten un interés especial, es importantísimo. Recuerda que nunca es tarde para emprender “hobbies” nuevos.

Planea tus días y emplea tu tiempo en una forma productiva, que te recompense física y mentalmente. Levántate, tiende la cama, prepárate tu licuado, mira noticias para estar enterado de lo que pasa, pero mira poca televisión, apágala, levántate del sofá, sal de la casa, goza del mundo exterior. Así mismo, agradece el poder hacerlo.

No te abandones.

Si eres hombre, aféitate todos los días, aunque seas lampiño como yo; si no lo haces, una barba de uno o dos días, peor todavía… blanca, te hará ver como un pordiosero. Córtate todos esos indeseados pelos largos de la nariz, las orejas y las cejas, pues se ven horribles! Cuida tu apariencia con celo, pues es tu carta de presentación.

Si eres mujer, el primer paso a dar cuando te levantas, es pretender que estás de veinte años; maquíllate, arréglate, vístete con colores vivos y ponte hermosa. Si no lo haces, estás firmando tu sentencia de muerte, pues los hombres somos injustos, además de materialistas.

Cultiva los vínculos familiares, así como los de amistades. Empéñate en mejorar los lazos con todos tus allegados, especialmente con los cercanos. Sonríete, haz bromas, ofrece tu ayuda; no discutas con nadie; recuerda qué tienes solo una boca, pero dos orejas… por lo tanto, habla menos y escucha más. Recuerda que la envidia es mejor producirla, que sentirla. No desperdicies la oportunidad de dar un elogio a quien lo merece, pero hazlo con sinceridad y privadamente si es posible. Pero cuidado: no confundas elogio con adulación, pues esta solo es apreciada por el adulado; la adulación es muy notoria y además, repudiada. En mi tierra, coloquialmente, le llamamos “echar cepillo”; vulgarmente… “lamer el poto”. Nunca te quedes callado cuando alguien hace o dice algo que te disgusta. Si no expresas tu desaprobación en ese momento, te arrepentirás dentro de una hora, un mes o un año. No manipules… ni te dejes manipular; es bien sabido que un infante empieza a manipular a sus padres a los cinco años. Que horror!

Para terminar, estamos acostumbrados a identificar  vejez con nostalgia, con depresión, soledad y aislamiento. Y no tiene por qué ser así, pues ella, debe tener un tinte optimista. Y lo tiene si la miramos con otros ojos y no estamos añorando continuamente la juventud, que ya pasó. Aprecia tu experiencia, así como tu conocimiento, pues tienen un inmenso valor.

Como dije antes… no te olvides de que aquel viejo bolero, decía: “Hay que vivir el presente, que nos importa el pasado”.

Mi consejo final: Vive tu vejez con pasión, con intensa pasión!

Rafael Ucrós

Cerritos, California

Julio 3, 2015

 

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2 comments

  1. Fascinante tu escrito, muchas de las actividades planteadas las hago, algunas me faltan, trataré de seguir tus sabios consejos para lograr una vida adulta plena y feliz. los batidos me encantan pero con ingredientes  mal combinados pueden causar problemas. Me abstendré de enviarte mas estúpidos correos acerca de nuestra mal llamada tercera edad, si lo hice hace pocos minutos, discúlpame, no había leído tu correo, pero comparto tu sabiduría hay que vivir el hoy, el pasado ya pasó y no lo podemos remediar, si hicimos las cosas bien o mal pues que carajo ya fueron hechas  y el futuro es así exactamente, futuro y no tenemos ni idea que nos depara. Que viva el HOY Y PUNTO. Carajo……  MARGARITA GÓMEZ VÉLEZ

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